La rápida transformación digital de nuestra sociedad, especialmente acelerada a partir del impacto de la pandemia del Covid-19, ha puesto en evidencia las fortalezas, pero también las debilidades de nuestro país en esta materia.

En este sentido, en la provincia de Ciudad Real, con carácter general disponemos de buenas infraestructuras de conectividad, un incipiente desarrollo de la administración electrónica y con la implantación por la Diputación de la mayor red de España de PID (Puntos de Inclusión Digital), disponemos también de una buena oferta pública de equipamientos públicos: 520 PID con 1560 equipos informáticos con conexión a Internet, distribuidos en 357 centros, en 98 municipios, 3 entidades locales menores y 51 aldeas y pedanías, atendidos por 150 Dinamizadoras/es.

Entre las debilidades tenemos que resaltar la baja capacitación digital de buena parte de la población, algo generalizado en el resto de España, así como la dispersión geográfica, baja densidad de población y envejecimiento creciente de la pirámide poblacional y su mayor dificultad para acceder a la Sociedad de la Información y la Digitalización.

En este sentido, la adquisición y desarrollo de competencias digitales del conjunto de la población de la provincia, y de manera especial, de los colectivos más desfavorecidos, se constituye en una prioridad para la Diputación Provincial de Ciudad Real y la Universidad de Castilla-La Mancha, que a través de la Escuela Superior de Informática de Ciudad Real, lanzan esta oferta formativa de alta especialización para formar una red de 150 Dinamizadoras/es de los PID de la provincia, encargados a partir de ahora de dotar de competencias digitales al conjunto de la población de la provincia.