El enólogo Manuel López Alejandre defiende las bondades de estos productos singulares y destaca el buen hacer de España Original
El prestigioso enólogo y presidente del Aula del Vino de Córdoba, Manuel María López Alejandre, ha sido el encargado de dirigir una cata de vinos generosos y otros alimentos elaborados en la provincia de Córdoba en la que se ha dado a conocer las bondades que presentan estos alimentos y se ha recordado la calidad de los mismos ahondando en las raíces agroalimentarias andaluzas.
Bajo el título de "El vino generoso y el jamón ibérico: dos productos tradicionales de Andalucía", esta prueba sensorial ha contado con la presencia del citado Manuel López Alejandre; el director gerente de Celestino Gómez Parra, Ángel Gómez Esquinas; y del gerente y restaurador de Alcazaba de las Torres, Matías Vega. Durante esta cata se han probado cuatro vinos generosos con Denominación de Origen Montilla-Moriles los cuales han sido presentados con otros alimentos andaluces de calidad.
El primer caldo escogido por los expertos ha sido un vino fino de la Denominación de Origen Montilla-Moriles maridado en perfecto ensamblaje con dos platos: jamón de cerdo ibérico, procedente de la empresa Celestino Gómez Parra; y huevas de mujol y maruca natural.
El fino es uno de los alimentos más característicos de la provincia de Córdoba, tanto por su calidad como por las características organolépticas que presenta. Este singular producto, que en nariz posee ciertas notas de almendras y a pan recién cocido, presenta bastantes similitudes con el jamón ibérico. En este sentido, López Alejandre ha calificado a estos dos productos como el "maridaje perfecto", al apuntar que tanto el fino como el jamón "se crían y envejecen en bodega y no se pueden sacar de la misma hasta que no transcurre determinado tiempo".
Acto seguido se ha procedido a catar un vino amontillado de Montilla-Moriles que ha estado acompañado por un plato elaborado por el restaurador de la Alcazaba de las Torres, Matías Vega, y que ha consistido en un carpaccio de presa ibérica con una cocción en frío y aderezado con vinagre en solera con un poco de zumo de limón. En el fondo de esta elaboración, a la que se le ha unido un bombón de rabanito relleno de salmorejo cordobés, se ha colocado, a modo de cama, una rúcula y una hoja de espinacas tiernas.
Durante esta degustación, el presidente del Aula del Vino de Córdoba ha indicado las virtudes que tienen los amontillados andaluces, explicando que se trata de unos vinos ligeros, con mucha lágrima y que poseen una alta graduación alcohólica, apreciándose en los mismos toques de frutos secos, almendras y vainilla.
Posteriormente los asistentes han podido probar un vino oloroso junto a un plato de ravioli vegetal relleno de carrillada ibérica y codillo. Esta elaboración, presentada dentro de una esfera a modo de burbuja, se ha completado con panceta ibérica, habitas, tomate y espárragos. Finalmente, se ha dado a catar un vino Pedro Ximénez de la Denominación de Origen Montilla-Moriles acompañado por una trufa de pan con aceite de oliva y chocolate.
Buena valoración de la feria
El presidente del Aula del Vino de Córdoba, Manuel López Alejandre, ha valorado de manera muy positiva la andadura de España Original durante todos estos años, al indicar que las ponencias y conferencias que se celebran en esta muestra agroalimentaria son "muy interesantes y profesionales".
También ha destacado la importancia de la Galería Sabor Original al considerarla una herramienta muy útil que "permite a los profesionales probar, seleccionar e ir a comprar aquellos productos en los que estén interesados".
Por último ha querido felicitar el trabajo realizado por el director de la feria, Manuel Juliá, y por todo su equipo al recalcar que "a pesar de la complicada situación económica que se vive en la actualidad, España Original va para arriba".
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